El presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, expresó durante una entrevista en el noticiero #HCHMatutino que debido a la intensa labor por parte de los elementos de seguridad, no ajustan las cárceles, no son suficientes para recluir a todos los criminales.
“Sería mezquino y de cualquiera que se considere un cristiano, no reconocer la labor de la Policía Nacional, hemos establecido un sistema para monitorear a los elementos de seguridad pero uno de los grandes problemas que teníamos en el país era el desorden en las cárceles, no estamos como queremos, pero las cárceles no son suficientes, no nos ajustan”, manifestó.
Asimismo dijo que para tener un mayor control se clasificarán a los privados de libertad, en adultos mayores, enfermos terminales, los que ya van a culminar su condena, entre otros.
Es por eso que consideró que si debe haber más presencia policial en las calles de los barrios capitalinos, a lo que añadió “esta claro es que la gente quiere más presencia policial, hay que poner en contexto algo, la gente no revisa la historia, si hubo pérdidas de vidas humanas, pero ahora hay más por el problema de maras y pandillas, que han sustituido al estado en algunos lugares, el continente se ha vuelto más inseguro”.
Otra aspecto importante que resaltó fue el hecho que incluso policías depurados estarían siendo reclutados por maras y pandillas y que no se pueden capturar agilmente, por que a parte de conocer cómo funciona el sistema, deben armar bien el caso en su contra y así lograr que se encarcelen y que no sean liberados en los juzgados por falta de pruebas.
En ese sentido lamentó que los jóvenes hayan perdido el respeto a la vida y acotó que “mire lo que pasó en San Pedro Sula, fue una barbaridad, debemos estar listos para enfrentar esta situación”.
El mandatario Hernández también detalló que en algunos departamentos como los fronterizos con El Salvador se registran múltiples hechos violentos, sin quedar atrás las aldeas más remotas de departamentos como Olancho donde los problemas se solucionan a punto de machete.
En cuanto a extorsión manifestó que es un flagelo que tiene más de 20 años de estar martirizando y torturando a la población hondureña.
“Durante 20 años nadie quiso a hacer nada, los maestros dicen que tienen niños que son nietos de personas dedicados a extorsionar, sus padres también lo hacen y así sucesivamente”, añadió.
Por lo que reiteró su interés por fortalecer los cuerpo de seguridad en Honduras ya que “no estamos ni por cerca con los estándares que debemos en cuanto a policías, pero recordemos que somos un país con muchas limitaciones”.
Por otra parte, dijo que ya había aceptado las dos recientes renuncias en dos importantes cargos como el del Jefe del Estado Mayor Conjunto, Reynel Fúnez Ponce y del titular de la Oficina Administradora de Bienes Incautados (OABI), José Luis Andino.
Además se refirió a otros temas asegurando que seguirá trabajando por el país en cada aspecto que beneficie a la mayoría y poco a poco serán los resultados que hablarán por si mismo.MG








