Por: Gabriela Raudales
La temporada de huracanes en el Atlántico comenzó con previsiones de actividad por debajo del promedio, con hasta seis huracanes y 14 tormentas nombradas, según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA), en parte debido a la probable influencia del fenómeno de El Niño.
Aun así, los expertos advierten que una menor cantidad de tormentas no implica necesariamente menor intensidad, recordando casos como el huracán Andrew en 1992, que ocurrió en un año considerado tranquilo pero causó graves daños en Florida.
Las autoridades meteorológicas destacan que, aunque la tecnología de predicción mejoró con drones, inteligencia artificial y nuevos sistemas de alerta, aún existe incertidumbre en las trayectorias e impactos de los huracanes.
También se están implementando mejoras en los mapas de inundaciones y advertencias, ya que más de la mitad de las muertes recientes por ciclones se deben a inundaciones. Mientras tanto, se espera mayor actividad ciclónica en el Pacífico, donde El Niño favorecerá un aumento de tormentas en contraste con el Atlántico.









