La Secretaría de Estado en el Despacho de Educación reafirma su compromiso inquebrantable con la protección integral de la niñez y la adolescencia, promoviendo una educación basada en el respeto, la dignidad humana y la garantía de los derechos de todos los miembros de la comunidad educativa.
En ese sentido, manifestamos absoluto rechazo a cualquier práctica que constituya abuso, maltrato físico, psicológico o cualquier otra forma de violencia contra niñas, niños y adolescentes, independientemente de las circunstancias en que se produzca. Como Secretaría de Educación estamos en la obligación de aplicar las sanciones disciplinarias establecidas en el Estatuto del Docente Hondureño.
Asimismo, es importante recordar que, cuando un estudiante incurra en conductas de irrespeto o indisciplina hacia un docente, el ordenamiento jurídico y la normativa educativa establecen los mecanismos administrativos, disciplinarios y legales correspondientes para que el docente ejerza las acciones que en derecho procedan, garantizando siempre el debido proceso.
Bajo ninguna circunstancia la indisciplina estudiantil justifica el uso de la violencia, el castigo físico o cualquier acción que atente contra la integridad física, emocional o psicológica de un menor de edad.
La Secretaría de Educación en consonancia con las directrices emanadas por el Presidente de la República hacemos un llamado a fortalecer una cultura de respeto mutuo, diálogo y convivencia pacífica dentro de los centros educativos, privilegiando la resolución de los conflictos mediante los canales institucionales y reafirmando que la protección de la niñez constituye un deber irrenunciable del Estado, de las familias y de toda la sociedad.









