Mediante una llamada en HCH Matutino trascendió la lamentable del asesinato de un migrante hondureño en el estado de Coahuila en el norte de México.
El hecho se registró en la noche del miércoles 31 de julio, donde según testigos, habría sido la policía mexicana la que ultimó al hondureño frente a su propia hija de tan sólo 8 añitos de edad, quien se encuentra ahora en un albergue.
Un familiar llamó desde Santa Rosa de Aguán a los estudios de HCH y proporcionó datos sobre sus familiares, el fallecido respondía al nombre de Marcos Perdomo Guzmán de unos 35 años de edad, así como la menor de nombre Nataly Janeth Perdomo Ruiz (8).MG
En medios internacionales ya trascendió esta lamentable noticia, a continuación la publicación del medio internacional RT.
Un migrante centroamericano fue abatido por la policía el miércoles cuando intentaba resguardar a su hija de 8 años durante un operativo de las autoridades en Saltillo, estado de Coahuila (norte de México).
La Casa del Migrante de Saltillo denunció en un comunicado que un grupo de 10 personas, en el que viajaban familias con niños, se despidió de la organización para tomar el ferrocarril y continuar su camino hacia EE.UU.
Cuando se alejaron aproximadamente kilómetro y medio de la casa, los migrantes fueron sorprendidos por un operativo de las autoridades mexicanas, en el que participaron elementos del Instituto Nacional de Inmigración (INM), la Policía Federal y el Grupo de Operaciones Especiales de Coahuila.
Separación y disparos
La organización denunció que tras arrestar a varios migrantes, una niña de dos años fue separada “de manera cruel” de su madre, cuando comenzaron a escuchar disparos, por lo que el grupo de personas protegió a la menor.
Poco después, un padre fue abatido por elementos del Estado y cayó inerte delante de su hija de 8 años.
“La persecución de personas migrantes en México está llegando a un extremo insostenible. Exigimos un alto a la crueldad institucional que está cobrando vidas, dejando en la orfandad a niñas y niños”, denunció la organización.
Críticas a las autoridades
El fallecimiento del migrante fue muy criticado por diferentes organizaciones defensoras de derechos humanos.
La organización Amnistía Internacional señaló en un comunicado que la muerte del centroamericano es otra señal brutal del enfoque cada vez más hostil del Gobierno de México hacia los migrantes y refugiados.
“Las autoridades mexicanas deberían tratar a los migrantes y sus familias con humanidad, no perseguirlos ni matarlos“, denunció Erika Guevara-Rosas, directora para las Américas de Amnistía Internacional.cortesíart








