La polémica situación que se desató en la final de la Copa Africana entre Marruecos y Senegal enfrenta duras consecuencias. Incluso Gianni Infantino, el presidente de la FIFA, calificó la conducta del conjunto senegalés como “inaceptable”. Actualmente, el futuro de Pape Thiaw, el entrenador de los Leones de Teranga, quedó comprometido ante la decisión de ser suspendido y peligra su conducción en la Copa del Mundo 2026.
Luego de la consagración y la conferencia de prensa fallida por los insultos de la prensa marroquí, el técnico del seleccionado senegalés habló para Bein Sports y pidió disculpas por lo sucedido: “No nos pusimos de acuerdo, eso es todo. Tras reflexionar, no me gustó nada tener que pedirle a mis jugadores que salieran. Pido disculpas por el bien del fútbol”.
Sin embargo, dirigió un mensaje directo contra la organización: “Lo que pasó a nuestra llegada es anormal. Nos dejaron en medio de una multitud hostil al bajar del tren, mis jugadores estuvieron en peligro. Si Marruecos quiere organizar grandes eventos como el Mundial, esto no puede pasar”.









