Pero ¿qué hizo esta vez nuestra querida Meghan?
Bueno, pues aplicó la de “la cara lavada, una coleta y a la calle” y aprovechó para salirse a almorzar con su esposo y un tal Christian Jones, quien será su nuevo director de comunicación.
La cosa es que Meghan agarró unos jeans rotos, un abrigo azul, una blusa x y tacones para salir a la calle con ellos y entonces, se llevó los reflectores de TODOS los paparazzis.
Los jeans rotos eran de H&M.
Y gafas de aviador de Victoria Beckham:
Zapatos de Stuart Weitzman y bolsa de Mulberry:
La cosa es que como Meghan está embarazada, ya de seis meses, muchos la han criticado por estar usando tacones con todo y la pancita.









