Durante el desarrollo de la repetición del juicio oral y público por el caso de la estudiante de enfermería Keyla Martínez, peritos de Medicina Forense reafirmaron ante el tribunal que la causa de muerte de la joven fue asfixia mecánica provocada por privación de oxígeno.
Los informes científicos revelaron lesiones en la mucosa oral compatibles con la presión de sus propios dientes contra los labios, además de contusiones en los músculos del cuello, edema cerebral e hipoxia, desmintiendo de forma contundente la versión inicial sobre un supuesto suicidio dentro de la celda policial en La Esperanza, Intibucá.
A la contundencia de las pruebas forenses se sumó la declaración de un testigo protegido, quien también se encontraba detenido en la misma posta policial. En su testimonio brindado durante las audiencias, el testigo detalló que escuchó a Martínez hablar, cantar y posteriormente llorar pidiendo auxilio para salir de la celda.
Tras unos 15 minutos de absoluto silencio, los demás reclusos comenzaron a gritar para alertar a la guardia, momento en el que observó a cuatro agentes policiales sacar a la joven boca abajo, sujetada de sus extremidades. El juicio continúa su curso en busca de esclarecer la responsabilidad penal de los involucrados tras años de exigencia de justicia por parte de los familiares de la víctima.









