Luego de que el papá de Audrey Soape, de 11 años, perdiera la vida en un accidente, no sabían con quien iba a asistir al siguiente baile anual de la iglesia de padres e hijas. Por ello, su mamá logró contactar al jugador de fútbol americano, Anthony Harris, el cual es el favorito de la familia.
Hay situaciones por la que ningún niño debería pasar, como el perder a uno de sus padres a temprana edad. Esa tragedia puede dejar secuelas importantes en los chiquillos, por lo cual se necesita del apoyo de otros adultos cercanos para poder salir adelante.
Lastimosamente por esas circunstancias atravesó la pequeña Audrey Soape, de 11 años, quien tuvo que sufrir el duro fallecimiento de su padre. Esto se volvió todavía más difícil para ella cuando se acercaba el día en que cada año iba al baile anual en la iglesia donde vive, en Pflugerville, Texas, al cual asistía con su papá.
Su padre pasó a mejor vida en marzo de 2021, cuando sufrió un accidente. Por ello, su abuelo fue quien la acompañó al siguiente baile, pero él también falleció a los pocos meses. “Fue un momento muy tumultuoso para todos nosotros. Muy emotivo“, contó la madre de Audrey, Holly Soape, a CBS News.
“Mucho dolor, mucha tristeza, mucha ira. Entonces, cada vez que tengo la oportunidad de traer alegría o emoción a la vida de mis dos hijos, salto absolutamente en ese momento“, añadió.
Es por ello que en esta caso apareció un personaje que nadie esperaba, para ofrecerse a ir a bailar con ella. Primero la madre quiso intentar con algunas personas para que la acompañaran en ese día tan importante.
“Sabía que con el baile por venir sería algo emotivo. Sería algo decepcionante no poder ir. Ella lo mencionó varias veces, diciendo que deseaba poder ir. Incluso en un momento me preguntó si la acompañaría al baile. Sabía que si iba a ir, quería que fuera algo realmente increíble. Algo que la hiciera sentir especial y amada”, contó Holly.
Buscando alternativas surgió la idea de que el deportista profesional de fútbol americano de los Philadelphia Eagles, Anthony Harris, fuera con su hija al baile. No es cualquier atleta, sino que es el el jugador favorito de la familia y de forma muy inesperada, él aceptó.
“Sabía que era una posibilidad remota. Realmente no esperaba que dijera que sí. Me sorprendió y llenó de alegría cuando dijo que lo iba a hacer“, expresó la madre.
“Le enviaba ánimos y oraciones antes de los grandes juegos y durante las transiciones de su carrera. Entonces, tuvimos esa conexión a través de las redes sociales, pero nunca lo conocimos”, agregó.
De acuerdo a este medio, Harris fue criado por una madre soltera así que quería devolver el gesto a una familia que atravesaba por un momento tan duro. Fue así como el atleta se comprometió a viajar hasta Texas al terminar la temporada para acompañar a la niña e incluso le compró un vestido y zapatos nuevos para la ocasión.
“Estaba súper sorprendida. Más de lo que puedo explicar sorprendida. Y también estaba muy nerviosa. Probablemente más nerviosa que emocionada al principio, porque no sabía lo que iba a decir o hacer a su alrededor“, dijo la pequeña.
“A medida que avanzaba la noche y pasaba el tiempo, se sentía más como mi amigo, y podía hablar con él y abrirme más a él”, recordó Audrey.
La madre también fue al baile para ver lo feliz que estaba su hija y vio lo cómoda que se sintió con el jugador. “Empezó a entablar conversaciones con ella, como preguntarle cómo le había ido el día, preguntarle por su papá, hacerla reír y sacarla a la pista de baile”, detalló.
“A medida que avanzaba la noche, realmente hizo todo lo posible para hacerla seguro que se sentía especial, que se sentía cómoda y que la estaba pasando bien“, añadió.
Para la familia esta sorpresa fue una sonrisa en medio de todo lo que han sufrido. “Fue un horrible y oscuro año que terminó con esta nota muy, muy positiva. Y nos dio un poco de alegría y luz al final de un túnel muy oscuro. Fue simplemente una experiencia mágica para todos“, expresó la madre.








