Centenares de personas siguieron abandonando el crucero Diamond Princess en Japón después de que las autoridades pusieran fin a una cuarentena cuestionada.
Con la salida de unas 450 personas, el Gobierno japonés dio por finalizada la primera fase de desembarco sin restricciones de pasajeros que dieron negativo en las pruebas del coronavirus COVID-19, informó EFE.
La operación que generó intranquilidad dentro y fuera del país por el riesgo de una potencial propagación del virus.
Más de un millar de pasajeros del navío pudieron abandonarlo y regresar libremente a sus casas tras vencer los 14 días de cuarentena decretada.
La única petición de los médicos es que controlen su temperatura en las próximas dos semanas.
El resto de la tripulación será sometida a otras pruebas y saldrán del crucero progresivamente.
Los pasajeros que compartieron camarote con infectados tendrán que someterse a una nueva cuarentena de 14 días.
Una segunda cuarentena
Más de 750 personas, pasajeros y tripulantes del Diamond Princess, fueron evacuados por EEUU, Corea del Sur, Hong Kong, Israel, Canadá y Australia.
Este último país declaró que dos de los repatriados tenían el virus, pese a las pruebas realizadas antes de salir de Japón dieron negativo.
Australia, EEUU o Hong Kong son algunos de los territorios que decidieron someter a los evacuados a una segunda cuarentena.
El brote del COVID-19 en el Diamond Princess se cobró hasta el momento la vida de dos personas, un pasajero y una pasajera de 87 y 84 años.
Se confirmaron 634 contagios de coronavirus a bordo del crucero, algo menos de una quinta parte de las en torno a 3.700 personas que se encontraban a bordo.








