Jaminton Campaz falló una oportunidad clara al minuto 115 frente a Suiza. Colombia cayó en la tanda de penales, pero lo que ocurrió después no tuvo nada que ver con el fútbol.
Según Infobae, el atacante de 26 años no pudo abordar el vuelo de regreso a Bogotá junto al resto de la delegación debido a las amenazas contra su vida y la de su familia. Ante la situación, restringió los comentarios en sus redes sociales y pidió respeto desde Vancouver.
Campaz, quien marcó en su primer Mundial, convirtió su penal en la definición e intentó luchar hasta el final, terminó varado en Canadá porque una parte de la afición decidió que un gol fallado valía más que la integridad de una persona.
El fútbol da alegrías e impone derrotas, pero nunca ha dado el derecho de amenazar o hacerle daño a nadie.









