El Gobierno de Estados Unidos confirmó que permitirá el ingreso de la “delegación principal” de Irán, encabezada por el presidente Masoud Pezeshkian, para participar en la Semana de Alto Nivel de la Asamblea General de la ONU en Nueva York. A pesar de las tensiones diplomáticas y el conflicto en curso, la comitiva iraní confirmó su viaje tras las garantías de visado otorgadas bajo el Acuerdo de Sede de las Naciones Unidas.
Un portavoz del Departamento de Estado precisó que la delegación de este año será considerablemente más pequeña en comparación con la del evento de 2025, el cual se llevó a cabo antes del estallido del conflicto militar de EE.UU. e Israel contra Irán. Aunque no se ha revelado la lista definitiva de diplomáticos, medios estatales de Teherán indicaron que el mandatario Pezeshkian arribará a suelo neoyorquino este martes.
EE.UU. aclaró que el permiso de entrada responde estrictamente al cumplimiento de sus obligaciones como país anfitrión del organismo internacional, según lo estipula la Sección 11 del Acuerdo de Sede, la cual prohíbe imponer impedimentos de traslado a los representantes de los Estados miembros. Sin embargo, la permanencia de los funcionarios iraníes no estará exenta de severas medidas de vigilancia.
El funcionario estadounidense advirtió que la comitiva estará sujeta a estrictas restricciones de movilidad geográfica dentro de la ciudad, así como a prohibiciones explícitas para adquirir artículos de lujo y otros bienes durante su estancia. Estas limitaciones forman parte de la política de sanciones de la administración Trump mientras la paz entre Washington y Teherán continúa siendo esquiva.









