El consumo de alcohol suele asociarse con enfermedades hepáticas, pero una nueva investigación amplió ese mapa de riesgo y mostró que su impacto sobre la mortalidad por cáncer en Estados Unidos alcanza a muchos más tipos de tumores.
En ese marco, un estudio difundido por la Miller School of Medicine de la Universidad de Miami estimó que las muertes en Estados Unidos atribuibles a ese consumo se duplicaron entre 1990 y 2023, al pasar de 11.361 a 23.126 casos anuales.
Hasta ahora, buena parte de la atención pública sobre esta relación se concentraba en el cáncer de hígado. Sin embargo, el nuevo análisis detectó una carga importante también en tumores colorrectales, de mama, esófago, páncreas, próstata y cabeza y cuello. Esa amplitud sugiere que el alcohol podría incidir en una fracción mayor de estas muertes de la que suele reconocerse.
La investigación fue publicada en la revista The Lancet Regional Health—Americas, donde los autores analizaron más de tres décadas de datos del Global Burden of Disease, una base internacional que reúne información sobre enfermedades, mortalidad y factores de riesgo.









