Los hondureños migrantes siguen llegando a la casa José de Esquipulas, Guatemala, buscando algo de comida, como refrescarse, un poco de agua y un momento de descanso para continuar su trayecto hacia la gran nación del norte.
En grupos pequeños de 15 a 20 personas, integrados por niños, jóvenes y adultos y en otro caso de familias enteras llegan con muestras de cansancio hasta el albergue.
La casa albergue José de Esquipulas presta ayuda humanitaria a todos aquellas personas que han decidido movilizarse buscando un mejor nivel de vida en otras tierras lejanas.ER