Un hondureño de nombre Gerson Ramirez vivió casi un infierno al emprender la ruta migratoria hacia México.
Resulta que él se encontraba en Tabasco y sufrió un asalto donde le hirieron uno de sus dedos, por lo que se lo llevaron detenido al departamento de migración (en vista de que es extranjero) y estando allí le atendieron pero no le hicieron la atención necesaria y tras ocho días de estar detenido lo deportaron para Honduras.
Lógicamente su situación se complicó y terminó por perder el dedo, por lo que este ciudadano le deja un mensaje a todos sus compatriotas y les dice que “ninguna situación económica debería de obligar a los hondureños a emprender el sueño americano porque ya en los otros países no se le brinda la atención debida”, entre líneas. SA






