La selección de Honduras de lucha olímpica afrontará un nuevo reto internacional al competir en el torneo clasificatorio rumbo a los Juegos Panamericanos de Lima, Perú, evento que se desarrollará del 5 al 10 de mayo en la ciudad de Chicago, Estados Unidos, y que forma parte del ciclo olímpico continental.
Esta competencia reunirá a los mejores exponentes de la región, convirtiéndose en una prueba exigente para los atletas nacionales, quienes buscarán asegurar su presencia en la justa panamericana y seguir sumando experiencia en el alto rendimiento.
Manténgase informado con nosotros:
La representación de Honduras estará conformada por los luchadores Kevin Mejía, Gino Ávila, Luis Barrios y Óscar Barrios, bajo la dirección técnica de Humberto Torres, quien encabeza el proceso de preparación con el objetivo de alcanzar resultados positivos en este importante compromiso internacional.
Síguenos a través de nuestro Facebook: HCH Televisión Digital

Honduras rumbo a Lima, Perú
El torneo clasificatorio panamericano se perfila como una fase clave del calendario deportivo, en la que los competidores intentan asegurar su boleto a los Juegos Panamericanos, en un escenario de alta exigencia.
La competencia reunirá a luchadores de distintos países del continente, lo que permitirá a la delegación hondureña enfrentarse a oponentes de gran nivel, fortaleciendo su rendimiento y acumulando experiencia en el ámbito internacional.
Una oportunidad de elevar el nivel en la lucha olímpica
La presencia en competencias de este nivel es parte del proceso de formación y crecimiento del alto rendimiento en la lucha olímpica de Honduras, ofreciendo a los atletas la posibilidad de elevar su nivel competitivo.
Estos eventos internacionales cumplen un papel fundamental en el fortalecimiento de las capacidades técnicas, tácticas y físicas, elementos indispensables para enfrentar torneos de mayor exigencia en el ámbito continental y mundial.
Con esta participación, Honduras ratifica su apuesta por el fortalecimiento de la lucha olímpica, impulsando la preparación continua y la presencia en eventos internacionales a través de los programas del Comité Olímpico Hondureño en apoyo a los atletas del ciclo olímpico.
La delegación nacional encara este desafío con la meta de avanzar en el proceso clasificatorio y dejar en alto el nombre del país, compitiendo con esfuerzo, disciplina y determinación.
Honduras y su avance en la lucha olímpica
La lucha olímpica en Honduras ha tenido un crecimiento progresivo dentro del deporte de alto rendimiento, pasando de ser una disciplina con poca visibilidad a consolidarse como una de las que más presencia internacional ha logrado en los últimos ciclos olímpicos, gracias al trabajo federativo, el apoyo del Comité Olímpico Hondureño y la aparición de atletas que han competido de manera constante en eventos regionales y continentales.
Quizás te interese leer: ¡Destacando! Honduras fija récord y obtiene medallas en el International Swim Open 2026 en República Dominicana
En sus antecedentes, la lucha en el país comenzó a desarrollarse de forma estructurada a partir de programas deportivos en la capital y algunas zonas del norte, donde entrenadores formados en el extranjero impulsaron la disciplina, adaptando metodologías de entrenamiento que permitieron que los primeros atletas hondureños comenzaran a competir fuera del país en torneos centroamericanos.
Uno de los grandes referentes históricos de la lucha olímpica hondureña es Kevin Mejía, quien ha sido el máximo exponente del país en los últimos años, destacando por su participación en múltiples eventos internacionales y por convertirse en una de las principales figuras del ciclo olímpico para Honduras.

Mejía ha logrado posicionarse como el luchador más consistente del país en la categoría grecorromana, alcanzando medallas en Juegos Centroamericanos y del Caribe, además de representar a Honduras en competencias clasificatorias a Juegos Olímpicos, siendo uno de los atletas con mayor proyección internacional en la historia de esta disciplina.
Otro nombre relevante en el desarrollo reciente es el de Gino Ávila, quien ha formado parte de la selección nacional en múltiples eventos del ciclo olímpico, contribuyendo a mantener la presencia de Honduras en competencias de alto nivel y fortaleciendo la base competitiva del país en esta disciplina.

En los Juegos Centroamericanos, Honduras ha tenido participaciones destacadas dentro de la lucha olímpica, logrando medallas en distintas ediciones, especialmente en las categorías grecorromana, donde los atletas nacionales han mostrado mayor competitividad frente a países con mayor tradición deportiva.
En los Juegos Centroamericanos y del Caribe, el país ha logrado avances importantes, con actuaciones que han permitido sumar preseas y elevar el prestigio de la lucha hondureña, especialmente en categorías de peso medio, donde la técnica y resistencia han sido claves para competir de tú a tú con rivales de la región.
A nivel panamericano, la participación hondureña ha sido más exigente, enfrentando a potencias como Cuba, Estados Unidos y Brasil, sin embargo, atletas como Kevin Mejía han logrado posicionarse dentro de los mejores del continente, alcanzando fases avanzadas y consolidando su experiencia internacional.
En el ciclo olímpico, la lucha hondureña ha tenido presencia en eventos clasificatorios rumbo a los Juegos Olímpicos, aunque la clasificación final aún representa uno de los mayores desafíos, debido al alto nivel competitivo de la región y la limitada infraestructura deportiva del país.
En cuanto al trabajo federativo, la Federación Nacional de Lucha ha impulsado procesos de preparación con campamentos internacionales, fogueos y participación constante en torneos, lo que ha permitido que los atletas hondureños acumulen experiencia y mejoren su nivel técnico y físico.
En conclusión, la lucha olímpica en Honduras se encuentra en una etapa de consolidación, con figuras destacadas, avances en el ciclo olímpico y una estructura en crecimiento que busca posicionar al país en el mapa deportivo internacional, aunque aún enfrenta el reto de convertir la participación en resultados de medalla de manera constante en eventos de mayor exigencia.









