Las autoridades sanitarias de Honduras intensifican las acciones para contener la influenza aviar tras la confirmación de un caso en una granja del municipio de San Pedro Zacapa, en Santa Bárbara. Senasa ordenó el sacrificio de todas las aves de la explotación y mantuvo el establecimiento en cuarentena.
El director de Senasa, Rafael Rodríguez, informó que la granja permanece bajo estricta cuarentena y que las autoridades ya completaron la despoblación, procedimiento que consiste en la eliminación controlada de las aves susceptibles de portar la enfermedad.
Los equipos técnicos iniciaron una etapa de sanitización de las instalaciones, con tareas de limpieza, desinfección y monitoreo de las condiciones sanitarias del lugar. Según explicó Rodríguez, estas acciones podrían extenderse durante aproximadamente 30 días.
El protocolo aplicado en la granja
Las autoridades indicaron que, una vez finalizada la etapa de desinfección, introducirán aves sanas en la granja como parte de un protocolo internacional utilizado para verificar la ausencia del patógeno.
Estas aves permanecerán bajo observación y serán sometidas a evaluaciones sanitarias periódicas para confirmar que no existe circulación viral en el área intervenida.
“El objetivo es cumplir con todos los estándares internacionales que permitan demostrar que la enfermedad ha sido controlada y que el establecimiento puede retomar sus actividades de manera segura”, explicó el titular de Senasa.
Vigilancia en las zonas cercanas
La detección del caso activó los mecanismos de respuesta contemplados en el Plan Nacional de Contingencia para influenza aviar, una herramienta para coordinar las acciones de vigilancia, control y erradicación de brotes que puedan representar una amenaza para la industria avícola nacional.
De acuerdo con Senasa, las medidas implementadas siguen los lineamientos técnicos establecidos por la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), encargada de definir los protocolos internacionales para la prevención y el manejo de enfermedades animales.
Las autoridades también reforzaron las labores de vigilancia epidemiológica en las zonas cercanas al foco detectado para identificar cualquier posible caso adicional y evitar una expansión del virus hacia otras granjas comerciales o explotaciones de traspatio.
Rodríguez llamó a los productores y a la población en general a colaborar con los sistemas de vigilancia sanitaria mediante la notificación inmediata de cualquier anomalía observada en aves domésticas o de corral.









