Después de años perdiendo terreno frente a gigantes como Nvidia y TSMC, Intel parece haber encontrado una inesperada tabla de salvación. La compañía, que muchos consideraban relegada en la carrera de los semiconductores, ahora presume de acuerdos con pesos pesados como Apple y Nvidia, impulsados por la estrategia de reindustrialización en Estados Unidos.
Según anuncios realizados por Donald Trump, Apple habría acordado diseñar y fabricar chips con Intel en territorio estadounidense, una noticia que disparó las acciones del fabricante. Sin embargo, ni Apple ni Intel han confirmado oficialmente el acuerdo, lo que ha llevado a algunos analistas a recibir la noticia con cautela.
El movimiento representa un giro irónico para Intel. La misma Apple que en 2020 abandonó sus procesadores para apostar por sus propios chips ahora podría volver a tocar la puerta, aunque en un papel distinto, aprovechando las fábricas y procesos avanzados que Intel intenta convertir en su gran negocio.
Mientras Nvidia domina la fiebre de la inteligencia artificial y TSMC sigue siendo el rey de la fabricación de chips, Intel busca volver al juego con ayuda de viejos conocidos. Porque, al parecer, cuando el mercado aprieta, hasta los ex regresan… aunque sea por conveniencia.









