De rodillas y preocupado por la situación que se vive en el país, el alcalde de Piraera, Lempira, Deydin Mendoza oró a Dios por que comience a llover. El cambio climático está dejando daños irreparables en el país. Los hondureños saben que solo un milagro salvará los cultivos.
“La crisis alimentaria golpea a nuestro pueblo. Hemos perdido el 100% de maíz y frijol”, expresó el alcalde municipal de Piraera Deydin Mendoza.
“Hoy nos arrodillamos ante el Todopoderoso y le pido a nuestros más de 20,000 habitantes que hagamos una cadena de oración todos los días”, dijo Mendoza.









