Por: Gabriela Raudales
Organizaciones de derechos humanos coinciden en que la situación de los presos políticos en Cuba es grave y que este tema debe ser central en cualquier diálogo con Estados Unidos. ONG como Amnistía Internacional y Prisoners Defenders denuncian violaciones sistemáticas de libertades, miles de detenidos por motivos políticos, condiciones precarias en las cárceles y una represión que califican de estructural, mientras reclaman justicia, liberación de presos y garantías de no repetición.
Aunque hay diferencias sobre el papel de Washington, algunas voces consideran que EE.UU. prioriza los derechos humanos, mientras otras creen que no ejerce suficiente presión sobre La Habana. También se insiste en que la sociedad civil debe participar en las conversaciones y en que la Unión Europea debería asumir un rol más activo para impulsar cambios, en un contexto marcado por fuertes desacuerdos sobre la estrategia internacional frente a Cuba.









