Los devastadores incendios forestales que azotan España han provocado la evacuación o el confinamiento de cerca de 88,000 personas, principalmente en las provincias de Madrid y Ávila, donde las llamas continúan fuera de control y mantienen en alerta máxima a las autoridades.
El fuego ha consumido decenas de miles de hectáreas de vegetación, obligado al cierre de carreteras y forzado el desalojo de comunidades enteras. Las condiciones meteorológicas, especialmente el viento cambiante y las altas temperaturas, han complicado las labores de los equipos de emergencia.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, visitó las zonas afectadas y anunció una coordinación reforzada entre las autoridades para enfrentar una crisis que ya es considerada una de las peores registradas en el país. Incluso algunos municipios han tenido que ser evacuados por completo ante el rápido avance del fuego.
Mientras miles de bomberos, militares y brigadistas combaten las llamas, las autoridades advierten que el riesgo sigue siendo extremo y que la evolución de los incendios dependerá en gran medida del comportamiento del viento durante las próximas horas.









