La Embajada de Estados Unidos en Tegucigalpa emitió un aviso a ciudadanos estadounidenses que viajan o residen en Honduras y recomendó mantener al día los esquemas de vacunación ante el aumento de casos de sarampión. Advirtió además que los viajeros con síntomas compatibles podrían enfrentar controles sanitarios adicionales, aislamiento o cuarentena.
La representación diplomática señaló que el sarampión es altamente contagioso y que la situación sanitaria podría derivar en mayores exigencias en los puntos de control migratorio y aduanero, en especial para quienes viajen desde o hacia países con transmisión activa del virus.
“La Embajada de Estados Unidos en Tegucigalpa recuerda a los ciudadanos estadounidenses que viajan a Honduras o residen allí que tomen las precauciones sanitarias adecuadas debido a la preocupación regional y mundial por el sarampión”, señaló la misión diplomática.
Vacunación en la región
Las autoridades sanitarias hondureñas comenzaron a exigir a ciudadanos que viajan a países con transmisión activa de sarampión la presentación de un comprobante oficial de vacunación en los puntos de salida del país.
Entre los destinos incluidos en estas disposiciones figuran Canadá, Guatemala, México y Estados Unidos, como parte de las medidas preventivas para reducir el riesgo de propagación internacional.
La embajada indicó además que no tiene confirmación sobre si existe un requisito similar para ciudadanos estadounidenses al ingresar o salir de Honduras, aunque insistió en la importancia de cumplir con las recomendaciones sanitarias.
Controles, aislamiento y vigilancia
Las autoridades advirtieron que cualquier viajero que presente síntomas compatibles con el sarampión, como fiebre, sarpullido, tos, secreción nasal u ojos rojos, podría ser sometido a evaluaciones médicas adicionales.
En los casos necesarios, también podrían aplicarse medidas de aislamiento o cuarentena, según la evaluación de los equipos sanitarios en los puntos de entrada o durante la estancia en el país.
Las autoridades señalan que estas disposiciones forman parte de los protocolos internacionales de vigilancia epidemiológica, activados cuando existen riesgos de reintroducción o propagación de enfermedades altamente contagiosas.









