España neutralizó en su totalidad a una Francia de paso arrollador: le ganó 2-0 en el Estadio Dallas y sacó su boleto a la final del próximo domingo en busca de quedarse con el segundo Mundial de su historia ante el ganador de la otra llave protagonizada entre Argentina e Inglaterra.
En un duelo parejo, los errores se cotizaron alto. Y eso quedó a las claras por la jugada que cambió el rumbo del primer tiempo. A los 21 minutos, Lucas Digne intentó controlar una pelota en el área, se le fue alta y, cuando se dio la media vuelta para intentar despejarla, lo golpeó a Lamine Yamal en un claro y evidente penal. Mikel Oyarzabal se hizo cargo de una bola pesada para mandarla a guardar y sellar el 1-0 en los Estados Unidos.
Antes y después de esa ejecución, Les Bleus no jugaron cómodos y se mostraron muy dependientes de lo que pueda hacer Bradley Barcola sobre el costado izquierdo. Sin Olise y Dembélé en buen nivel, la responsabilidad también recayó en Kylian Mbappé, quien se encontró en fuera de juego en repetidas ocasiones. Es una definición en sí misma que los Galos se hayan ido al vestuario sin remates bajo los palos de Unai Simón y con una preocupación inesperada por la lesión de William Saliba después de la pausa de hidratación y el ingreso obligado de Maxence Lacroix.
Con esa sensible baja en defensa, el equipo de Luis de la Fuente aprovechó para presionar en una salida rival, recuperó la pelota y juntó una serie de pases en una lujosa jugada que casi termina Fabián Ruiz en la red, pero la redonda se fue por un costado.









