Un niño de apenas tres añitos murió en un hospital de la capital luego que había sido trasladado desde su natal Ocotepeque por haber sufrido graves quemaduras tras un incendio en su humilde vivienda.
El padre del pequeño fallecido relató como fueron los momentos del trágico incendio que lamentablemente cobró una vida inocente: “Nosotros estábamos almorzando e incluso el niño estaba con nosotros. Pero, en eso, él se fue al cuarto y escuchamos que él lloraba, por lo que salgo a la carrera y veo que el cuarto está en llamas; el niño estaba en la entrada y por eso no se había quemado por completo”, narró.
Luego, agregó que logró sacar a su hijo rápidamente y, por gracia de Dios, él no resultó quemado. No obstante, la vivienda sí quedó con daños de consideración.
“Yo como pude me metí; los vecinos llegaron rápido a apagar el fuego, ya luego no nos dimos cuenta porque rápido nos trasladaron en ambulancia desde Belén a San Marcos (Ocotepeque)”, acotó.
Los restos mortales del pequeñito Ricardo fueron trasladados vía aérea a su natal Belén Gualcho, Ocotepeque, para su velorio y cristiana sepultura.









