Cristiano, repentinamente, se marchó al aeropuerto, tomó su avión privado y dejó el seleccionado nacional luego de escuchar la conferencia del DT. En ese ínterin, se vivió una escena realmente particular.
El diario español Marca aseguró que hubo una “última súplica” antes de abordar la aeronave en Copenhague, cerca de la medianoche: “En tierra quedaban también dos protagonistas de la historia, que hicieron una última intentona de convencer al futbolista.
Jorge Jesus, seleccionador, y Pedro Proença, presidente de la federación, se fueron tras Cristiano al aeropuerto para intentar retenerle en Copenhague, junto al resto de los jugadores convocados.
Pero pese a sus intentos, el gran capitán de Portugal no atendió a razones, se montó en el avión y les dejó plantados”, firmó el periodista Nuno Luz.









