“Pintar lugares históricos es una falta de cultura y moralidad” dijo el sacerdote de la iglesia católica Carlos Rubio en referencia al atrevimiento de la comunidad LGTBI que en esta ocasión ha pintado, con los colores de su bandera, las paredes de la iglesia los Dolores de Tegucigalpa.
“Es una falta de respeto no solo contra la iglesia sino a toda la población”, agregó el religioso.
“También es una confrontación con las autoridades, responsable de cuidar las instalaciones publicas”, señaló el sacerdote, que posteriormente apuntó que “pintar templos es una falta de moralidad y respeto”.
“No se pueden combatir estas ideologías, pintar lugares históricos es una falta de cultura y moralidad y ademas ellos buscan publicidad y lo están logrando”, acotó Rubio.ER








