El río Kruta, una corriente de agua que atraviesa el departamento de Gracias a Dios, pasó de ser una fuente de vida para decenas de comunidades miskitas a convertirse en el epicentro de una de las emergencias más graves que enfrenta La Mosquitia.
Las lluvias de los últimos días hicieron crecer su caudal hasta niveles históricos. El agua salió de su cauce, inundó viviendas, cubrió cultivos y dejó incomunicadas a comunidades enteras que hoy dependen de lanchas y ayuda humanitaria para sobrevivir.
La emergencia obligó a la Corporación Municipal de Puerto Lempira a declarar estado de emergencia. El reporte preliminar señala que más de 6,000 familias resultaron damnificadas, al menos 22 comunidades permanecen incomunicadas.
Los sectores más afectados se ubican en las zonas de influencia de los ríos Cruta y Patuca. Entre las comunidades impactadas figuran Baikan, Raksdiimwan, Lakunka, Tikiraya, Tipí.









