El sultán de Pahang, Tengku Abdullah, fue coronado este martes decimosexto rey de Malasia, cargo que ejercerá durante cinco años y para el que fue proclamado el pasado enero tras la inesperada renuncia de su antecesor.
En una ostentosa ceremonia en el palacio nacional de Kuala Lumpur, residencia oficial del monarca, Abdullah de Pahang, de 60 años, lució un traje tradicional de color negro y bordados en oro.
El sultán y su mujer recorrieron sobre la alfombra roja varios habitáculos del palacio hasta entrar en la sala principal, donde aguardaban unos 700 invitados, y sentarse en el trono, desde donde, tras una breve ceremonia cargada de simbología y acompañada por el sonido de flautas y tambores, se les coronó.
El rey de Malasia prometió trabajar para “promover la unidad y tolerancia entre todas las razas y religiones” del país, durante su primer discurso tras la coronación, que fue retransmitido en directo por la televisión malasia.
Al acto acudieron siete de los ocho restantes sultanes de Malasia, además de representantes del Gobierno federal y de los 13 estados y tres territorios que componen la nación.cortesía20minutos.es








