El jefe del Estado Mayor del Ejército israelí, el teniente general Eyal Zamir, aseguró este miércoles que la determinación del Ejército para desarmar a Hamás y a otras milicias gazatíes durante el 2026 «es absoluta», informó en un comunicado.
«No cederemos y continuaremos operando hasta que el último rehén caído, el sargento de policía Ran Gvili, sea enterrado en Israel», dijo el militar según la nota oficial.
Zamir realizó este miércoles una visita de campo al sur de la Franja de Gaza junto al comandante del Comando Sur, el general Yeaniv Asor, y otros altos mandos, durante la cual conversó con las tropas y agradeció sus operaciones tras lo que calificó como violaciones del alto el fuego por parte de Hamás.
El jefe del Estado Mayor sostuvo que, durante el año 2025, las tropas israelíes lograron «avances sin precedentes», entre ellos un duro golpe a Hamás, el desmantelamiento de sus unidades de primera línea y el retorno de los rehenes vivos a sus hogares.
«El año 2026 será decisivo para la configuración de la seguridad del Estado de Israel», agregó.

La ‘línea amarilla’: «frontera de seguridad» y «línea defensiva»
Zamir indicó que las fuerzas israelíes continuarán desplegadas a lo largo de la denominada ‘línea amarilla’ que describió como una nueva frontera de seguridad y una línea defensiva reforzada destinada a facilitar respuestas operativas rápidas.
El brazo armado de Hamás, las Brigadas al Qasam, afirmó este lunes que el pueblo palestino «no renunciará a sus armas mientras persista la ocupación» israelí y reafirmó su «derecho inherente» a responder a los «crímenes» de Israel, al que acusó de haber violado el alto el fuego en Gaza.









