La administración del presidente Donald Trump ha estado realizando deportaciones silenciosas de cientos de migrantes de nacionalidad mexicana hacia países de Centroamérica como Guatemala y Honduras, según revelaron funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) en reportes difundidos por la cadena CBS News.
De acuerdo con las fuentes gubernamentales y analistas en materia migratoria, la estrategia de trasladar a los deportados hacia terceros países volando alrededor del territorio mexicano tiene como objetivo principal desincentivar la reincidencia en los cruces irregulares. Al distanciar geográficamente a las personas de la frontera norte de México, las autoridades estadounidenses buscan dificultar logística y económicamente que intenten retornar de inmediato a territorio estadounidense.
Por su parte, la Secretaría de Relaciones Exteriores de México emitió un comunicado rechazando enérgicamente el procedimiento a “terceros países”, reiterando que el Gobierno mexicano mantiene la disposición de recibir a la totalidad de sus connacionales repatriados de manera directa y segura. Pese al rechazo diplomático, portavoces del DHS respaldaron la medida señalando que se están utilizando “todas las herramientas legales” para ejecutar la mayor operación de expulsión de indocumentados registrada en la historia de Estados Unidos.









