Dos fuertes terremotos sacudieron a Venezuela la tarde del miércoles, provocando el colapso de edificios y viviendas en Caracas, la capital del país sudamericano. Las autoridades no proporcionaron información inmediata sobre personas heridas.
El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS, por sus siglas en inglés) precisó que tuvieron una magnitud de 7,1 y 7,5 y se produjeron con un minuto de diferencia. El epicentro se situó al oeste de la localidad de Morón, situada en la costa caribeña del país, a unos 168 kilómetros (104 millas) al oeste de la capital, Caracas.
El primero tuvo una profundidad de 13 kilómetros (8 millas), mientras que el segundo registró una profundidad de 10 kms y su epicentro se situó a 16 kilómetros (10 millas) al suroeste de Morón.
En un primer momento, el Sistema de Alerta de Tsunamis de Estados Unidos emitió un aviso para Puerto Rico y las Islas Vírgenes tras el terremoto. Poco después, reportaron que la alerta no seguía vigente.
El ministro del Interior, Diosdado Cabello, afirmó que casas y edificios se vinieron abajo en Caracas y que registraron situaciones “alarmantes” en el barrio de Altamira. Instó a la población a permanecer al aire libre, ya que las réplicas podrían causar daños adicionales a algunas estructuras.
Además, el USGS dijo que “es probable que haya un alto número de víctimas”, tras el terremoto.
Estos terremotos se encuentran entre los más fuertes que han sacudido Venezuela en más de un siglo. El temblor de San Narciso en 1900 tuvo una magnitud 7,6 y el terremoto de Sucre de 2018 una magnitud de 7,3.
El movimiento fue percibido con intensidad en distintos sectores de la capital, donde habitantes reportaron el bamboleo de edificios y evacuaciones preventivas.
“Se nos han venido unos edificios, casas y viviendas se han desplomado, estamos atendiéndolos con todos los organismos de seguridad y asistencia, de protección civil”, dijo Cabello. Algunos lugares quedaron sin energía eléctrica.









