Tras empezar con unas palabras de felicitaciones para la NASA y los astronautas de la misión Artemis II, el presidente Trump se ha jactado de estar “ganando” la guerra ante Irán de una manera histórica, antes de pasar a hablar sobre “por qué esta guerra es necesaria para la seguridad de Estados Unidos y del mundo libre”.
Enseguida ha vuelto a decir que nunca permitirá que Irán tenga un arma nuclear y ha listado varios atentados y ataques atribuidos a lo largo de los años al régimen de los ayatolas. Agregó que “este régimen asesino” recientemente mató a “45.000 de su propia gente que estaba protestando en Irán”. Esa cifra no ha sido confirmada por ningún ente nacional o internacional en Irán, pero ha valido para que el presidente repita su justificación para atacar: “Irán nunca podrá ser confiable con armas nucleares”.
“Puedo decir esta noche que estamos en camino de completar todos los objetivos militares de Estados Unidos en breve. Muy pronto, los vamos a golpear con mucha fuerza. En las próximas dos o tres semanas, los vamos a hacer retroceder a la Edad de Piedra, donde pertenecen. Mientras tanto, las discusiones continúan. El cambio de régimen no era nuestro objetivo. Nunca hablamos de cambio de régimen, pero el cambio de régimen se ha producido debido a la muerte de todos sus líderes originales. Todos están muertos. El nuevo grupo es menos radical y mucho más razonable”, ha asegurado, manteniendo la línea que ha tenido en las últimas semanas, amenazando un escalamiento a la vez que asegura que hay negociaciones en marcha.









