Conmovida hasta las lagrimas la gerente general de HCH, Melissa Martinez de Maldonado expresó la satisfacción que se siente al momento de ayudar a quienes mas necesitan,
“Cada una de estas bolsas va con calidad, va con amor y va, a manos del pueblo que hoy lo necesita”, aseveró.
“A Dios no hay que preguntarle, hay que obedecerle”, agregó doña Melissa, que pese a haber estado hasta la media noche del jueves recibiendo los donativos de la población, a las 5 de la mañana ya estaba en las instalaciones lista para la nueva jornada.
“¡Señor toma control!, las escenas impactan duele ver como los niños lloran por sus papas…cuando vi a un anciano solo me acordé de mi padre”, acotó, llena de mucha compasión.
“Pero no será así entre vosotros, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor, y el que de vosotros quiera ser el primero, será el servidor de todos.” (Marcos 10:42-44).








