“Si no se convierten todos perecerán de la misma manera”es la invitación del padre para una urgente a la conversión, inició diciendo el párroco de la catedral de Tegucigalpa, Juan Carlos Martinez.
“Si no hay un cambio a lo profundidad de nuestra persona y sociedad, todos pereceremos”,. reiteró.
“La contaminación del planeta, el calentamiento de la tierra, la ambición de riqueza ha descarriado tremenda crisis económica que la sufren los pobres,el incremento de la violencia todo esto nos hace poner en riesgo de nuestra propia destrucción”.
Una vida estéril y sin sentido como la higuera que no da frutos es la vida sin Cristo, apuntó.
A pesar de todo ellos Dios sigue esperando, por que el amor espera siempre sin limites porque es el Dios de la paciencia, misericordia y de la esperanza.
El amor no es vencido por nuestra obstinación y rechazo, Dios no se cansa de esperar el arrepentimiento del pecador, sentenció.ER