José Antonio Navas Moya, de 59 años, vivió para contarlo luego de que un potente rayo impactara en una galera donde se resguardaba de la lluvia junto a otra persona en el barrio Alvarado, en La Ceiba. El impacto de la descarga eléctrica fue tan tremendo que ambos salieron proyectados; trágicamente, su compañero de labores falleció de manera instantánea, mientras que Don José cayó inconsciente al suelo. Testigos en el lugar le brindaron los primeros auxilios con reanimación en el pecho hasta que fue trasladado de emergencia al Hospital General Atlántida.
Desde su cama de hospital, el sobreviviente relató emocionado que no recuerda nada posterior a la descarga y que, tras haber estado convulsionando en el suelo, su recuperación es una verdadera obra divina.
Don José, quien se dedica a la albañilería, expresó su profundo pesar por la muerte de su compañero de trabajo y amigo, manifestando con fe que Dios le concedió una segunda oportunidad de vida con un propósito especial.









