El imperio financiero de Cristiano Ronaldo trascendió con amplitud el ámbito futbolístico.
El atacante portugués se consolidó como uno de los pocos deportistas con una fortuna estimada en torno a los 1.400 millones de dólares, según rankings de Bloomberg Billionaires Index.
A sus 41 años, el delantero luso orquestó una estrategia de diversificación que abarca desde el sector hotelero hasta la tecnología, incluidas la moda, la salud y el deporte, creando una red de negocios que le permitió convertirse en el primer futbolista activo en alcanzar el estatus de multimillonario, de acuerdo con el medio The Sun.
La piedra angular de la expansión de Ronaldo es la marca CR7, bajo la cual impulsó líneas comerciales en sectores tan dispares como la hotelería, las fragancias y los servicios de salud.
El deportista inició su aventura empresarial en la moda, donde las prendas interiores y el calzado bajo su sello pronto adquirieron notoriedad global.
La línea CR7 Fragrances también fue clave, con distribución internacional y un posicionamiento que lo proyecta como referente del lifestyle.









