En constante evaluación así califica la Comisión Permanente de Contigencias COPECO el impacto de la sequía en los medios de vida de la población, en especial en las comunidades que dependen de la agricultura de subsistencia, mientras más de 200 municipios siguen bajo distintos niveles de alerta y vigilancia.
El jefe de Alerta Temprana de Copeco, Juan José Reyes, explicó que la institución continúa desarrollando una evaluación técnica sobre los efectos de la sequía en los medios de vida de la población, especialmente en las comunidades que dependen de la agricultura de subsistencia.
Según el funcionario, la información recopilada permitirá elaborar una hoja de ruta para orientar las medidas de atención y reducir el impacto que la falta de lluvias pueda generar en la producción de alimentos y en las condiciones de vida de las familias.
Aunque reconoció que la amenaza continúa, Reyes sostuvo que, por ahora, la disponibilidad de la cosecha obtenida el año anterior ha contribuido a evitar un deterioro inmediato de la seguridad alimentaria.
“No descartamos que pueda existir algún impacto, pero primero debemos completar las valoraciones correspondientes junto con las instituciones competentes antes de determinar una situación de inseguridad alimentaria”, manifestó.
Más de 200 municipios bajo alerta
Actualmente, el organismo preventivo mantiene 75 municipios en Alerta Amarilla, 48 en Alerta Verde y 108 municipios bajo vigilancia permanente, debido a las condiciones de sequía que afectan diferentes regiones del territorio nacional.
Las autoridades también informaron que la asistencia se concentra inicialmente en seis o siete municipios considerados prioritarios, aunque la cobertura aumentará conforme avance la distribución de ayuda y concluyan las evaluaciones técnicas.
Reyes pidió comprensión a los gobiernos locales al señalar que la respuesta se desarrolla de manera gradual para atender primero las zonas con mayores afectaciones.
Además, adelantó que el informe técnico sobre el impacto de la sequía estará listo en los próximos días y servirá como base para definir las intervenciones que implementará el Gobierno.
Organismos refuerzan acciones
Desde la institución afirma que la situación permanece bajo control, organismos internacionales han reforzado sus acciones preventivas ante el riesgo de que la escasez de lluvias agrave la inseguridad alimentaria en distintas regiones del país.
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) puso en marcha recientemente un programa de emergencia dirigido a 20.000 personas del Corredor Seco hondureño, una de las zonas más vulnerables a la variabilidad climática. La iniciativa contempla asistencia económica, entrega de insumos agrícolas, sistemas de riego, apoyo pecuario y fortalecimiento de bancos comunitarios de granos para evitar que las familias pierdan sus medios de vida durante los meses de mayor escasez.









