Javier Alberola Rojas es el elegido para pitar la final de la Copa del Rey de este sábado en La Cartuja, en Sevilla, entre el Atlético de Madrid y la Real Sociedad, según desveló el Comité Técnico de Árbitros (CTA) de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF).
Todo ello después de haber sido uno de los protagonistas del encuentro de este viernes de Liga entre el Real Madrid y el Girona por no haber señalado penalti sobre Mbappé en el tramo final del encuentro, el cual terminó con sangre en la cara.
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Cerca del minuto 90 de encuentro, el francés cayó en el área tras un encontronazo con Vitor Reis, que metió el cuerpo entre el jugador madridista y el balón e impactó con él.
La repetición dejó claro que había habido contacto, pues el central gironí impactó con el brazo en la cara del galo, pero ni para el árbitro, Javier Alberola Rojas, ni para el VAR fue suficiente para señalar penalti, pues el colegiado de campo ni siquiera recibió la llamada de la sala VOR para revisar la jugada. El conjunto blanco terminó empatando por 1-1.
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El árbitro manchego está en Primera División desde la temporada 2017-18 donde ya suma 168 partidos y es internacional desde 2022 logrando el ascenso a la categoría FIRST de UEFA en 2025. Será su primera final de Copa de Rey en una edición en la que ha dirigido dos encuentros en primera y segunda ronda, el Constància-Girona FC y Extremadura-Sevilla FC, respectivamente.
Estará acompañado en las bandas por Alfredo Rodríguez y Jorge Bueno. De cuarto árbitro ejercerá Adrián Cordero y de quinto José Luis Martínez, mientras que el VAR será Jorge Figueroa Vázquez, como AVAR Daniel Trujillo Suárez y AVAR2 Luis Mario Milla.
El Atlético de Madrid presenta un balance de 11 victorias, 4 empates y 4 derrotas con el manchego como colegiado, y los dos partidos entre el equipo rojiblanco y el ‘txuri urdin’ que dirigió Alberola Rojas acabaron con triunfos de los vascos. La Real, con el manchego, ha logrado 10 victorias, 3 empates y 5 derrotas.
Javier Alberola Rojas pitará la final de la Copa del Rey pese a su pólemica en el Madrid-Girona
La actuación del árbitro Javier Alberola Rojas en el partido entre Real Madrid y Girona FC desató una de las mayores polémicas recientes en LaLiga, especialmente por una jugada clave en los minutos finales que terminó condicionando el resultado.
El encuentro finalizó 1-1, pero más allá del marcador, el foco se centró en una acción dentro del área del Girona, donde Kylian Mbappé cayó tras un contacto con el defensor Vítor Reis. La jugada fue revisada por los jugadores del Madrid, que reclamaron penalti de manera inmediata.
Alberola Rojas decidió no sancionar la acción, permitiendo que el juego continuara, una determinación que generó protestas tanto en el campo como en el banquillo merengue. La controversia creció aún más porque la jugada ocurrió en el tramo final del partido, cuando el Madrid buscaba el gol de la victoria.
El VAR, encargado de revisar este tipo de acciones, tampoco intervino. Esta decisión fue clave en la polémica, ya que desde distintos sectores se consideró que se trataba de un “error claro”, lo que obligaba a una revisión más profunda.

Inicialmente, algunos análisis arbitrales señalaron que no era una jugada suficientemente clara para corregir al árbitro. Sin embargo, revisiones posteriores cambiaron el criterio, llegando a catalogar la acción como un “penalti claro”, argumentando que existió un golpe con el brazo dentro del área.
Las reacciones en el entorno del Real Madrid no se hicieron esperar. Desde el cuerpo técnico, encabezado por Álvaro Arbeloa, se cuestionó duramente la decisión arbitral, calificando la acción como una infracción evidente y reiterando que este tipo de fallos se ha repetido durante la temporada.
A nivel institucional, el malestar fue aún mayor. Dirigentes del club consideraron que el arbitraje había influido directamente en el resultado, alimentando la percepción de que la competición no se está desarrollando con criterios uniformes.
Incluso, medios oficiales del club y analistas afines elevaron el tono, señalando que no se trataba de un hecho aislado, sino de una tendencia que ha perjudicado al equipo en varias jornadas, reavivando el debate sobre el uso del VAR en el fútbol español.

Desde el punto de vista deportivo, el empate tuvo consecuencias importantes. El resultado complicó seriamente las aspiraciones del Real Madrid en la lucha por el título, especialmente porque permitió que su principal rival ampliara la ventaja en la clasificación.
Pese a la controversia, el Comité Técnico de Árbitros mantuvo su respaldo a Alberola Rojas, al punto de designarlo posteriormente para partidos de alto perfil, lo que demuestra que, internamente, su actuación no fue considerada un error grave, aunque en el entorno mediático y deportivo la polémica sigue encendida.
Resumen del Madrid-Girona
El Real Madrid y el Girona FC empataron 1-1 en el Santiago Bernabéu en el partido correspondiente a la jornada 31 de LaLiga EA Sports, un duelo que dejó sensaciones contrastadas: dominio blanco, eficacia puntual del Girona y un resultado que complica la pelea por el título para los merengues.
El encuentro se disputó el viernes 10 de abril de 2026 a las 21:00 horas en el estadio Santiago Bernabéu, con una asistencia de aproximadamente 70.885 espectadores, en un ambiente de alta exigencia para el conjunto dirigido por Álvaro Arbeloa.
El Real Madrid saltó al campo con un once ofensivo formado por Lunin; Carvajal, Militao, Asencio, Fran García; Camavinga, Valverde, Bellingham; Brahim Díaz; Vinicius Jr. y Kylian Mbappé, mientras que el Girona apostó por un bloque compacto en 4-2-3-1, priorizando el orden defensivo y las transiciones rápidas.
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Durante la primera parte, el conjunto blanco dominó la posesión con cerca del 61% del balón, pero se encontró con un Girona muy disciplinado que cerró espacios y redujo las ocasiones claras, llevando el partido al descanso con empate sin goles.
El Madrid generó más remates y presencia ofensiva, aunque le faltó precisión en el último pase y contundencia en el área rival, mientras que el Girona resistió con orden y logró sostener el 0-0 hasta el entretiempo.

La primera gran emoción llegó en el minuto 51, cuando Federico Valverde abrió el marcador para el Real Madrid con un potente disparo desde fuera del área, tras una jugada colectiva que parecía encaminar la victoria local.
Sin embargo, el Girona reaccionó con rapidez y apenas diez minutos después, al 62’, Thomas Lemar igualó el encuentro con un gol de media distancia, aprovechando una desatención defensiva del conjunto blanco.
A partir del empate, el partido se volvió más abierto, con el Madrid volcado al ataque y el Girona encontrando más espacios para salir con peligro, lo que elevó la tensión en el tramo final del encuentro.
El Real Madrid terminó el partido con 22 remates totales y 9 disparos a portería, mientras que el Girona registró 10 tiros y 2 a puerta, reflejando la superioridad ofensiva local pero también su falta de efectividad.
El VAR y algunas decisiones arbitrales también quedaron bajo la lupa, especialmente en una jugada polémica sobre Kylian Mbappé dentro del área que el árbitro Javier Alberola Rojas no sancionó como penalti, lo que generó fuertes protestas.
Mbappé, además, fue uno de los jugadores más señalados del partido por su falta de claridad en la definición, pese a participar activamente en varias acciones ofensivas junto a Vinicius y Bellingham.

El Girona, por su parte, volvió a demostrar su capacidad competitiva en escenarios complicados, sosteniendo el resultado con orden defensivo y aprovechando una de las pocas ocasiones claras que tuvo.
Con este empate, el Real Madrid vio frenada su racha de recuperación y perdió terreno en la lucha por el liderato, quedando a varios puntos del Barcelona en la clasificación.
El resultado también extendió la racha del Girona sin perder en algunos enfrentamientos directos recientes ante los blancos, confirmando que ya no es un rival sencillo para el conjunto madrileño.
En el balance general, el partido dejó un Madrid dominante pero poco contundente, un Girona eficaz y un empate que se sintió más como oportunidad perdida para los locales que como punto ganado.
En total, el 1-1 refleja un duelo donde las estadísticas favorecieron al Real Madrid, pero la eficacia y la resistencia del Girona terminaron equilibrando un encuentro que se resolvió en detalles.
Con información de: 20minutos









