Por: Gabriela Raudales
Entre 2016 y 2025, el Conadeh registró 296 denuncias de profesionales del derecho en riesgo por amenazas, atentados y desplazamiento forzado, lo que refleja un aumento de la violencia contra esta profesión en Honduras.
La situación se agravó entre 2022 y 2025, con 176 casos, siendo 2023 el año más crítico. En 2025, la mayoría de las denuncias correspondían a abogados en riesgo de ser desplazados o que ya habían abandonado sus hogares.
Principales agresiones
Las amenazas representaron el 58 % de los casos, seguidas de tentativa de homicidio y extorsión. Entre los agresores figuran personas conocidas, policías, actores políticos y miembros de maras y pandillas.
Es por esto que muchos abogados han tenido que abandonar sus hogares, cambiar de residencia o salir del país, afectando también el acceso a la justicia.
Llamado al Estado
El Conadeh advirtió que el desplazamiento forzado de abogados afecta sus proyectos de vida, interrumpe procesos judiciales y limita el acceso a la justicia. Muchos profesionales se ven obligados a dejar su trabajo, cambiar de residencia o salir del país. Además, instó al Estado hondureño a garantizar protección y seguridad para que los abogados puedan ejercer su labor sin amenazas ni intimidaciones.
Una profesión de alto riesgo
El ejercicio de la abogacía en Honduras se ha convertido en una profesión de alto riesgo, especialmente en Francisco Morazán y Cortés, donde se concentra el 70 % de los casos. Desde 2004, unos 220 abogados han sido asesinados violentamente, con altos niveles de impunidad. Además, en 2026 al menos tres profesionales del derecho murieron de forma violenta en Comayagua, San Pedro Sula y Tocoa.









