Un extraño fenómeno fue captado en el cielo nocturno de Hawái, pero no te alarmes, se trata de una espiral luminosa que está relacionada con el lanzamiento de un nuevo satélite por parte de la empresa Space Exploration Technologies Corp, mejor conocida como SpaceX y propiedad de Elon Musk. Lo que sucedió es que el pasado 18 de enero a las 7:24 horas del Meridiano de Greenwich, la cámara del Telescopio Subaru capturó el momento exacto en el que esta luz en forma de “mini galaxia” iluminó la cima de la montaña Mauna Kea, ubicada en la Isla Grande de Hawái. Esta fue provocada por los efectos secundarios del cohete Falcón 9, la cual puso en órbita un satélite GPS.
En un principio, se publicó la imagen en Twitter sin saber con exactitud con qué evento astronómico se relacionaba esta extraña luz. Fue entonces que en el hilo que se formó, el científico Scott Tilley intervino para explicar que la posición de la curiosa espiral luminosa coincidía estrechamente con el lugar donde se esperaba que estuviera la segunda etapa del cohete Falcón 9 a los pocos minutos de su lanzamiento. Cabe destacar que la primera etapa regresó a la Tierra en un barco no tripulado ubicado en el océano pacífico. El Telescopio Subaru, es un óptico-infrarrojo de 8.2 metros en Mauna Kea pero quien detectó como tal la luz en forma de “mini galaxia” fue la Subaru-Asahi Star Camera.
Después de la participación del investigador que explicó el origen de la luz, los observadores del espacio afirmaron que el cohete Falcón 9 en su segunda etapa iluminó el cielo de tan curiosa manera debido al combustible innecesario durante su largo descenso hacia el océano. “La etapa superior probablemente gira sobre su eje más largo para estabilizar la orientación del vuelo, de ahí la forma de espiral.”, escribió Spaceweather.com. Agregó que “se han visto espirales similares” después de lanzamientos anteriores al del Falcón 9 con su satélite GPS. Cabe aclarar que dicho cohete deja atrás muchos patrones interesantes después del lanzamiento, como los son luces en forma de “medusas espaciales” antes de que desaparezcan con el amanecer sobre la costa espacial de Florida.
En sí, esas formas ocurren cuando el gas en las toberas del motor del cohete —elemento encargado de transformar la energía térmica, creada en la combustión de propergoles, en energía cinética. O sea el empuje que desarrolla el cohete— están a una presión más alta que la atmósfera, y el gas es iluminado por la luz solar








