El presidente de China, Xi Jinping, envió un mensaje a los países de América Latina y el Caribe en el marco de la X Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, en el que aseguró que su nación continuará siendo un aliado confiable para la región. El pronunciamiento fue difundido durante la apertura del encuentro celebrado en Bogotá.
En su declaración, el mandatario asiático resaltó el papel que desempeña el bloque regional en el fortalecimiento de la estabilidad política, el crecimiento económico y la cooperación entre países en desarrollo. Además, subrayó la importancia de consolidar alianzas dentro del llamado “sur global”.
Xi también reafirmó el respaldo de su país a las naciones latinoamericanas y caribeñas en temas sensibles como la soberanía y la seguridad, destacando el derecho de cada Estado a definir su propio modelo de desarrollo sin injerencias externas.
El líder chino hizo énfasis en los avances logrados en la relación bilateral entre China y la CELAC durante el último año, señalando que se han dado pasos importantes para fortalecer la cooperación en distintos ámbitos estratégicos.
Uno de los hitos más relevantes fue la IV Reunión Ministerial del Foro China–CELAC, realizada en Pekín en mayo de 2025, donde se establecieron compromisos concretos para profundizar los vínculos entre ambas partes.
Durante ese encuentro, representantes de ambas regiones acordaron una agenda de trabajo centrada en cinco ejes fundamentales: unidad política, desarrollo económico, intercambio cultural, promoción de la paz y fortalecimiento de los lazos entre sus pueblos.
Asimismo, se aprobó un plan de acción para el periodo 2025-2027 que contempla alrededor de un centenar de iniciativas conjuntas, junto con una línea de financiamiento de 60 mil millones de yuanes destinada a impulsar proyectos en América Latina y el Caribe.
Estas decisiones se adoptaron en un contexto internacional marcado por tensiones comerciales, especialmente tras las disputas arancelarias impulsadas por Estados Unidos, lo que ha llevado a varios países a diversificar sus relaciones económicas.
La jornada inaugural de la cumbre también incluyó el Foro de Alto Nivel CELAC–África, donde representantes de ambas regiones rechazaron formas históricas y actuales de dominación. En el mismo evento, Colombia transfirió la presidencia pro tempore del organismo a Uruguay, marcando el inicio de una nueva etapa en la conducción del bloque.










