Por: Gabriela Raudales
Bolivia entró en su cuarta semana de protestas y bloqueos liderados por campesinos, sindicatos y seguidores de Evo Morales, quienes exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
Las movilizaciones continúan en La Paz y otras regiones del país, mientras la Policía dispersó con gases lacrimógenos a manifestantes que intentaron ingresar a la plaza Murillo.
En este contexto, la crisis provocó desabastecimiento de alimentos y combustibles, además de bloqueos en carreteras y en el aeropuerto de El Alto. Aunque el Gobierno intentó convocar al diálogo, no se concretó ninguna reunión. En medio de la tensión, Paz anunció la reducción de su salario y el de sus ministros y aseguró que hará respetar la Constitución.









