Tal como lo habían manifestado los empleados de salud, no se opusieron a que el diputado de Libre Fabricio Sandoval abandonara las instalaciones de esta secretaría.
El flamante parlamentario salió resguardado por los motorizados de libre y elementos policiales.
Al momento de abandonar el lugar el diputado fue despedido bajo un coro que le gritaban “culero, culero, culero”.








