Una tormenta de polvo tiñó el cielo de Mildura color naranja brillante. La tormenta golpeó la ciudad con vientos de hasta 40 kilómetros por hora. Las altas temperaturas -de hasta 40 grados centígrados) también han contribuido a los incendios forestales que arrasan los estados de Nueva Gales del Sur y Queensland. Los expertos señalan a la persistente sequía como responsable del fenómeno.








