
La torrencial tormenta que azotó la ciudad industrial del país la noche del jueves, dejó al descubierto las falencias en la infraestructura del Hospital Mario Catarino Rivas.
Momentos de apuro vivieron los empleados del turno de la noche cuando el agua de la lluvia empezó a colarse por distintos lugares formando verdaderas cascadas en algunos sectores.
Rápidamente se vieron obligados a mover camas con pacientes convalecientes, mientras con escoba y trapeadores buscaban como evacuar el agua de las distintas salas.ER







