A un año de haber iniciado el proceso, Argentina dejó de formar parte oficialmente de la Organización Mundial de la Salud. La salida se concretó luego de que el gobierno de Javier Milei presentara la solicitud ante el secretario general de la ONU, António Guterres, argumentando diferencias profundas con el organismo, especialmente en relación con el manejo de la pandemia de COVID-19 y la defensa de la soberanía en decisiones sanitarias.
La postura del Ejecutivo argentino surgió pocos días después de que el presidente estadounidense Donald Trump anunciara una medida similar, también basada en críticas hacia la gestión de la OMS durante la pandemia. En ese contexto, el gobierno de Milei cuestionó al organismo internacional, al que responsabilizó de impulsar políticas como la cuarentena aplicada durante la administración de Alberto Fernández, a la que calificó en términos muy críticos.
El propio Milei sostuvo que esas medidas sanitarias llegaron a vulnerar principios del Estatuto de Roma, tratado fundacional del Tribunal Penal Internacional, y las describió como un crimen contra la humanidad, utilizando expresiones particularmente contundentes para referirse a ese período.
La confirmación oficial de la salida fue difundida por el ministro de Exteriores, Pablo Quirno, mediante redes sociales. En su mensaje, aseguró que el país seguirá participando en la cooperación internacional en materia de salud, aunque a través de acuerdos bilaterales y espacios regionales, priorizando su autonomía en la toma de decisiones sanitarias.
No obstante, la decisión se da en medio de cuestionamientos internos. Días antes, el ministro de Salud de la provincia de Buenos Aires, Nicolás Kreplak, denunció demoras en la distribución de vacunas para distintas campañas de inmunización. Según explicó, aún no hay información clara sobre la llegada de dosis destinadas a niños pequeños, particularmente para prevenir enfermedades como la gripe.
Kreplak también alertó sobre un aumento significativo —del 400%— en enfermedades prevenibles mediante vacunación, como la hepatitis A, lo que atribuyó a una baja cobertura en la inmunización, de acuerdo con declaraciones difundidas por un medio de comunicación.









