Apple ha aceptado pagar 250 millones de dólares para cerrar una demanda colectiva en Estados Unidos que la acusaba de publicidad engañosa relacionada con su sistema de inteligencia artificial “Apple Intelligence” y las funciones avanzadas de Siri. El acuerdo busca resolver las denuncias sin que la compañía reconozca responsabilidad.
La demanda sostenía que Apple habría promocionado funciones de IA como si ya estuvieran disponibles en modelos como el iPhone 15 Pro y el iPhone 16, generando en los consumidores la expectativa de un asistente Siri mucho más avanzado desde el lanzamiento. Sin embargo, esas herramientas no llegaron a estar completamente activas en los plazos anunciados, lo que provocó acusaciones de publicidad engañosa.
Como parte del acuerdo, los usuarios afectados en Estados Unidos podrían recibir compensaciones de entre 25 y 95 dólares por dispositivo. El caso se suma a la creciente presión sobre las grandes tecnológicas en plena carrera por dominar la inteligencia artificial, donde las promesas de innovación están siendo vigiladas más de cerca por los consumidores y reguladores.









