Con Honduras bajo alerta roja por la sequía, el Congreso Nacional desarrolla hoy el I Congreso de Seguridad Alimentaria, con la participación de alcaldes y alcaldesas de los 75 municipios afectados. El encuentro busca poner en marcha respuestas urgentes ante la escasez de agua, las pérdidas en los cultivos y el riesgo que enfrenta la alimentación de miles de familias.
La jornada pretende reunir a autoridades nacionales y municipales para analizar propuestas y definir acciones concretas frente al impacto de la sequía. Entre las medidas planteadas figuran el fortalecimiento de la asistencia a las comunidades afectadas, apoyo a los productores agrícolas y mecanismos para garantizar el acceso al agua y a los alimentos en las zonas más golpeadas.
La emergencia obliga a acelerar las decisiones y coordinar esfuerzos entre el Gobierno, el Congreso Nacional y las alcaldías. Con la alerta roja ya declarada, el desafío es evitar que la falta de lluvias profundice la crisis en el campo y se traduzca en mayor escasez de alimentos, pérdidas económicas y dificultades para miles de hogares hondureños.










