Alrededor de 1.8 millones de hondureños requieren asistencia humanitaria urgente debido a problemas de inseguridad alimentaria, según revela el informe “Situación de la Inseguridad Alimentaria en Honduras 2019-2025”. Esta cifra representa el 18 % de la población evaluada y refleja que miles de familias continúan enfrentando dificultades para acceder a alimentos suficientes y nutritivos.
El estudio señala que seis departamentos del país permanecen en Fase 3, considerada de crisis alimentaria, mientras que otros 13 se encuentran en Fase 2 o situación acentuada. Estos niveles evidencian que una parte importante de la población sigue expuesta a condiciones que afectan su bienestar y calidad de vida.
Entre las zonas más afectadas destaca el departamento de Gracias a Dios, donde entre el 40 % y el 50 % de sus habitantes se mantienen en condiciones de crisis alimentaria desde el año 2020. Esta situación prolongada refleja los desafíos estructurales que enfrenta la región para garantizar la seguridad alimentaria de sus comunidades.
El análisis fue presentado por el Observatorio Universitario en Seguridad Alimentaria y Nutricional (OBSAN), organismo que advierte que, aunque el país ha mostrado avances en la reducción del número de personas afectadas, la problemática continúa siendo una preocupación de gran magnitud. En 2020 se registró un pico histórico de 2.9 millones de personas en inseguridad alimentaria, una cifra superior a la reportada actualmente.
De acuerdo con el informe, factores como el cambio climático, la pobreza, el desempleo y el constante incremento en el costo de vida siguen alimentando esta crisis. Por ello, los expertos consideran necesario fortalecer las políticas públicas y las acciones de apoyo humanitario para atender a las poblaciones más vulnerables y reducir los niveles de inseguridad alimentaria en Honduras.









