Más de 127 personas fueron detenidas en Bolivia tras las violentas protestas registradas en la La Paz contra el gobierno del presidente Rodrigo Paz, en una jornada marcada por saqueos, incendios, ataques a edificios públicos y enfrentamientos con la Policía.
Las manifestaciones, impulsadas por sindicatos, campesinos y seguidores del ex presidente Evo Morales, dejaron además varios policías heridos.
El comandante nacional de la Policía, Mirko Sokol, confirmó este martes el número de detenidos y advirtió que las autoridades continuarán actuando contra quienes participaron en los disturbios.
“No vamos a permitir más este tipo de abusos en contra de la población. Han visto ustedes saqueos, ataques a gente inocente en vehículos que se estaban trasladando a cumplir sus actividades y estos criminales han excedido todos los límites”, declaró el jefe policial.
Las protestas se concentraron el lunes en el centro de La Paz, especialmente en las inmediaciones de la plaza Murillo, donde funcionan la sede del Ejecutivo y el Congreso boliviano.
Miles de manifestantes intentaron avanzar hacia el corazón político del país utilizando piedras, petardos, explosivos artesanales y cargas de dinamita contra los agentes de seguridad, que respondieron con gases lacrimógenos para dispersar a la multitud.
Durante varias horas se registraron choques entre manifestantes y policías antidisturbios. En medio del caos, grupos violentos atacaron oficinas públicas y comercios privados, saquearon mobiliario, destruyeron instalaciones y prendieron fuego a diferentes objetos en plena vía pública. También fue incendiado un vehículo policial.
Las autoridades denunciaron además agresiones contra pequeños comerciantes y periodistas que cubrían las movilizaciones. Imágenes difundidas por organismos oficiales mostraron daños en edificios estatales y personas retirando computadoras, muebles y otros elementos antes de incendiarlos en las calles paceñas.
Uno de los hechos más graves ocurrió en una estación del teleférico ubicada en el centro de La Paz. Según la Policía, un suboficial que custodiaba el lugar fue golpeado violentamente por un grupo de manifestantes hasta quedar inconsciente.









