Achraf Hakimi, defensa hispano-marroquí del París Saint-Germain, será juzgado por el cargo de violación tras la denuncia presentada en febrero de 2023 por una joven, según ha decidido la jueza instructora.
“Hoy en día, una acusación de violación basta para justificar un juicio, aun cuando la he impugnado y todo demuestra que es falsa. Es tan injusto para los inocentes como para las víctimas sinceras“, señaló Hakimi en su cuenta de X. El canterano del Real Madrid añadió que espera “con calma este juicio que permitirá que la verdad salga a la luz públicamente”.
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¿Quién es Achraf Hakimi?
Achraf Hakimi es un futbolista marroquí nacido el 4 de noviembre de 1998 en Madrid, España. Se desempeña como lateral derecho y es reconocido por su velocidad, potencia y capacidad para sumarse al ataque con la misma naturalidad con la que cumple en defensa. Su perfil encaja en el molde del defensor moderno: corre como extremo y marca como central cuando hace falta.
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Se formó en la cantera del Real Madrid, donde dio el salto al primer equipo en la temporada 2017-2018. Aunque tuvo participación limitada, formó parte del plantel que conquistó la Champions League en esa campaña, antes de salir en busca de minutos y protagonismo.
Ese protagonismo lo encontró en el Borussia Dortmund, club al que fue cedido por dos temporadas. En Alemania mostró su versión más ofensiva, acumulando goles y asistencias desde el lateral derecho, convirtiéndose en uno de los defensores más determinantes de la Bundesliga.

En 2020 fue traspasado al Inter de Milán por una cifra cercana a los 40 millones de euros. En la temporada 2020-2021 fue pieza clave para que el equipo conquistara la Serie A, cortando la hegemonía de la Juventus y devolviendo al club al primer plano del fútbol italiano.
Un año después firmó con el PSG, en una operación que rondó los 60 millones de euros. En Francia se consolidó como titular indiscutible, sumando títulos de Ligue 1 y copas nacionales, además de mantener cifras altas en participación ofensiva.
Con el PSG ha superado ampliamente el centenar de partidos oficiales, registrando más de 20 goles y varias decenas de asistencias, números poco habituales para un defensor. Su capacidad para aparecer en el área rival lo convierte en un arma constante por la banda derecha.
En cuanto a su carrera internacional, Hakimi debutó con la selección de Marruecos en 2016, cuando apenas tenía 17 años. Desde entonces ha disputado más de 70 encuentros con el combinado nacional, participando en Copas del Mundo y Copas Africana de Naciones.
Uno de los momentos más recordados de su trayectoria internacional fue el Mundial de Qatar 2022, donde Marruecos alcanzó las semifinales, convirtiéndose en la primera selección africana en lograrlo. Hakimi fue protagonista tanto por su rendimiento defensivo como por su personalidad en momentos decisivos.
En el plano individual, ha sido incluido en varios equipos ideales de competiciones europeas y africanas, además de recibir reconocimientos como uno de los mejores futbolistas africanos de su generación. Su regularidad en ligas de alto nivel respalda ese estatus.
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A sus 27 años, Achraf Hakimi no solo acumula títulos y estadísticas, sino que representa el modelo del lateral moderno: dinámico, vertical y con impacto directo en el marcador. Un defensor que, cuando arranca por la banda, obliga a más de uno a mirar el retrovisor.
La historia de Hakimi, su dinero y su madre
La relación entre Achraf Hakimi y la actriz española Hiba Abouk comenzó en 2018 y rápidamente se convirtió en una de las parejas más mediáticas del fútbol europeo. Se casaron en 2020 y formaron una familia con dos hijos, proyectando una imagen estable mientras la carrera del lateral marroquí seguía en ascenso.
Sin embargo, en 2023 la relación llegó a su fin y se inició un proceso de divorcio que trascendió lo personal para convertirse en tema internacional. La ruptura coincidió con un momento complejo en la vida pública del futbolista, lo que amplificó el interés mediático.
Durante el proceso legal, diversos medios reportaron que Abouk solicitó la división de bienes conforme a la legislación aplicable. Fue entonces cuando surgió la información que encendió las redes: supuestamente, el jugador no tenía propiedades ni grandes activos registrados directamente a su nombre.
Según versiones difundidas en prensa internacional, buena parte del patrimonio y de los ingresos de Hakimi estarían gestionados y registrados a nombre de su madre, Sadia Mouh. Esta revelación provocó un intenso debate sobre estrategia financiera, protección patrimonial y confianza familiar.

Algunas publicaciones señalaron que el salario que percibe en el PSG era depositado en cuentas administradas por su madre. El contrato del defensor en el club francés lo ubica entre los laterales mejor pagados del fútbol europeo.
La narrativa que más se viralizó sostenía que, al no figurar bienes a nombre del futbolista, el proceso de reparto patrimonial se complicaba. No obstante, especialistas en derecho familiar recordaron que la estructura de propiedad no necesariamente impide evaluaciones judiciales más amplias.
La madre de Hakimi rompió el silencio en entrevistas posteriores, asegurando que siempre ha administrado el dinero de su hijo desde que era joven y que no existió una maniobra diseñada específicamente para el divorcio. Explicó que su rol en las finanzas familiares viene desde los primeros contratos del jugador.
Por su parte, Hakimi defendió públicamente la confianza absoluta que deposita en su madre para manejar sus ingresos. Indicó que esa dinámica no nació por un conflicto conyugal, sino como una decisión tomada desde el inicio de su carrera profesional.
Con el paso de los meses, también aparecieron verificaciones periodísticas que matizaron varias de las afirmaciones más extremas que circularon en redes sociales. Algunos titulares fueron señalados como exagerados, especialmente aquellos que afirmaban que el futbolista “no poseía nada”.
Más allá del ruido digital, el caso abrió un debate sobre cómo los deportistas de élite gestionan sus fortunas y la influencia de sus entornos familiares en esas decisiones. Entre contratos millonarios y titulares llamativos, la historia dejó claro que en el fútbol moderno no solo se juega en la cancha… también en los despachos y en los tribunales.










